Así se encuentra la confluencia de la calle Enrique de las Marinas con la plaza de Mina y la calle San José: con una baldosa rota que puede provocar la caída de algún peatón.
Esperamos que si esto sucede, el Ayuntamiento asuma su responsabilidad de mantenimiento de la vía pública y no cargue contra el ciudadano que reclame una indemnización por la supuesta caída alegando, como ha hecho en multitud de ocasiones, que en Cádiz "hay mucha picaresca".
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