Hasta tres farolas fundidas juntas se han podido contabilizar: una, en la fachada de la residencia universitaria de la plaza de la Catedral; otra, en la fachada del Seminario y la tercera en una finca de la calle Santiago.
La poca luz que hay en este corto tramo de calle es gracias a los escasos escaparates de las tiendas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario