Desde que comenzaron las obras de reforma de la plaza de San Juan de Dios, de una de las farolas de la calle Nueva, emerge un cable que recorre la estrecha vía Aurelio Sellé para desembocar en otra farola de dos brazos en la avenida Ramón de Carranza.
Tras haber transcurrido tiempo más que suficiente para haber sido retirado, continúa allí. ¿A qué esperan para hacerlo? Por cierto, que a la farola de Nueva le falta un cristal protector a uno de sus puntos de luz.
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