Las últimas han sido en la Alameda (a la altura del número 15), en el foso de las Puertas de Tierra y en la avenida de la Constitución de 1812 (esquina con avenida de Andalucía).
La plaga de picudo rojo, y de la caída de otras especies, está diezmando el número de especies vegetales de la ciudad, perdiéndose masa arbórea a velocidades pasmosas. En muchos casos, los tocones de los troncos no se retiran o tardan años en retirarse. Por otra parte, la replantación de árboles no llega en años, pudiéndose ver multitud de alcorques vacíos (avenida Doctor Gómez Ulla, calle Brasil, calle Brunete, etc.)






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