Fue un error eliminar la fuente original de la plaza de las Flores y sustituirla por un pedestal con la escultura de Columela en un material tan pobre como la marmolina.
Aparte de que el pedestal, de grandes dimensiones, que no guarda proporción con la taza de la fuente, el rótulo identificativo del monumento está parcialmente borrado, lo que dificulta su lectura. Además, la escultura (un vaciado malo de otra situada en el despacho de Alcaldía), no responde a los cánones formales de la estatuaria romana. Por si fuera poco, casi desde su inauguración, está mutilada, ya perdió la hoz que portaba en su mano izquierda y que lo identificaba como el primer tratadista de Agricultura.


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